lunes, junio 19, 2006

[besos de agua]


A veces, después de cerrar la puerta y subir las escaleras, mis pies sienten que han caminado miles y miles de kilómetros. Aunque ellos son más o menos conscientes del carácter ficticio de los senderos recorrridos, les es imposible evadir por completo que están cansados y que sólo quieren acostarse a dormir suspendidos sobre el viento. Mis manos están llenas de insectos y de raíces que las atan a la humedad de la tierra. Se construyen de polvo y de caminos ya recorridos que se entrecruzan sin encontrar un único punto de llegada o un dibujo que les diga que todo lo que se cree caminado jamás existió.

Me pongo los zapatos y salgo a buscar algo ocultando el desgaste y las huellas dejadas en el cemento y las figuras trazadas por el tacto de mis dedos sobre superficies tan irreales como ellos.

._____Busco algo que sí pueda palpar,

algo

que me abstraiga, que me desdibuje y con eso lo anestesie todo,
que tiempo después me recuerde estos días tan llenos de culpa sin encadenarme a ellos.


La esperanza es también la ausencia de ella.
La ilusión sobre algo que en el fondo se sabe sólo podrá ser incertidumbre, aunque la posibilidad ingenua de que mañana todo sea de otro color se disfrace de esa alegría ocasional y mentirosa que tanto detesto pero a la que siempre termino sometida. Alegría deshonesta, embustera, falsa.

ahora no estás aquí
ahora no estoy aquí
pero el silencio es la más elocuente forma de mentir.

Suena: La sandunga, Cumbia del Mole, Sale sobrando (Lila Downs), Tu silencio, Como los olivos (Bebe)